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Aprovechando el festejo de este sector, repasamos anécdotas con dos símbolos de trotamundos que vistieron varias camisetas de fútbol. ¿Los conoces?

 

El 27 de septiembre se conmemora en todo el mundo el Día Internacional del Turismo. Esto se debe a que, en aquella fecha, se cumple el aniversario de la aprobación de los Estatutos de la Organización Mundial del Turismo en 1970. Durante las últimas décadas, el turismo ha crecido a pasos agigantados y se ha diversificado de manera constante, sirviendo como herramienta beneficiosa para las comunidades de las diferentes partes del mundo.

Tudo muito bonito hasta ahora, pero ahora que ya sabemos la importancia de este sector en el mundo, podemos ir a lo importante. A lo que realmente le interesa a la gente, más precisamente al futbolero promedio: ¿cómo se relaciona con el fútbol? ¿Qué tiene que ver el turismo con el Deporte Rey? Una de las respuestas a estos cuestionamientos, y la forma de encarar este escrito, es que en el fútbol argentino hay casos de “jugadores turistas”. Dícese de esa raza de futbolistas que está constantemente cambiando de equipo y destino. No les gusta establecerse y casi que no desarman las valijas. En algunos casos, besan escudos con más pasión que Estevanez en una novela (aunque capaz actúan mejor) y se transforman en vendedores de humo seriales. Son esos tipos que cambian de equipo como Cabré de pareja (bueno, no sé si tanto) y nunca terminan de consolidarse en ningún equipo, ya sea por razones de conducta, familiares, futbolísticas, etc.

He aquí un repaso de dos casos de jugadores aficionados al “turismo futbolístico”. Se trata de Sebastián “el Loco” Abreu y Silvio “Tweety” Carrario. Algunos los considerarían los máximos exponentes de esta categoría. Y motivos no les faltarían.

Récord de millas ganadas: el “Loco” Abreu

Si alguien ha juntado pilas y pilas de camisetas de equipos en los que jugó ese es el excéntrico uruguayo Sebastián Washington Abreu. Habiendo transcurrido 40 años en vida, el actual delantero de Deportes Puerto Montt, el cual milita en la segunda división chilena, pasó por exactamente 25 clubes repartidos en 11 países de las más variadas latitudes y longitudes del mundo. Para ser más precisos, estos fueron sus equipos: Defensor Sporting (Uruguay), San Lorenzo, Deportivo La Coruña (España), Gremio (Brasil), Tecos (México), Nacional (Uruguay), Cruz Azul (México), América (México), Dorados de Sinaloa (México), Monterrey (México), San Luis (México), Tigres (México), River, Beitar Jerusalén (Israel), Real Sociedad (España), Aris Salónica (Grecia), Botafogo (Brasil), Figueirense (Brasil), Rosario Central, Aucas (Ecuador), Sol de América (Paraguay), Santa Tecla (El Salvador), Bangu (Brasil), Central Español (Uruguay) y Deportes Puerto Montt (Chile). Además cabe

destacar que también jugó en la selección uruguaya en 71 oportunidades donde anotó en 31 oportunidades, según su sitio web oficial. En toda su carrera alrededor del mundo, anotó alrededor de 390 goles en más de 760 partidos disputados.

Como no podía ser de otra manera, a lo largo de su extensa y variopinta carrera profesional, el “Loco” protagonizó divertidas anécdotas que vale la pena recordar.

– Considerado un especialista en “picar” la pelota en los penales, Abreu no siempre tuvo la dicha de festejar como en aquella recordada definición desde los 12 pasos en los cuartos de final del Mundial 2010 frente a Ghana. Cuando jugaba en Tecos, su equipo peleaba el descenso y, en una de las últimas fechas, le tocó patear un penal frente al Toluca y con el partido por terminar y un 1 a 0 abajo. El “Loco” se confió, la picó y el eterno arquero argentino, Hernán Cristante, se lo atajó. En esa semana el uruguayo fue blanco de las más duras críticas por parte de la hinchada y el periodismo. Afortunadamente, el fútbol siempre da revancha y, en la fecha siguiente, con un cabezazo suyo al ángulo, Tecos salvó la ropa y mantuvo la categoría.

– Cuando jugaba en Central, luego de ganar el clásico frente a Newell’s (partido al cual define como “el que más lo impactó”) fue a cenar a una de las tantas parrilladas que hay en Rosario y resultó que el dueño era fanático del “Canalla”. Bastaron un par de semanas para que sonara el teléfono del “Loco”. ¿Quién era? El dueño de la parrilla diciéndole que tenía un regalo para él en su restaurante. Al llegar, el uruguayo no lo podía creer: la mesa donde él había comido pasó a ser la número 13 (en alusión al número que siempre utiliza) y toda decorada con los escudos de Nacional, Rosario Central y Uruguay.

– Otra anécdota desopilante está relacionada con el famoso penal ante Ghana en Sudáfrica 2010. Mucho mejor es escucharla con sus propias palabras en la entrevista que dio en el programa de ESPN, Pura Química:

 

Más que Tweety, un Correcaminos del fútbol

Tranquilamente podríamos catalogar de esta manera al ex-delantero cordobés, oriundo de Bell Ville, debido a su constante recorrido por distintas camisetas del fútbol argentino y de otros países de América del Sur. En total, Silvio René Carrario jugó en 17 equipos repartidos en Argentina, Venezuela y Bolivia: Central Córdoba de Rosario, Talleres, Racing Club, Boca, Unión, Deportivo Español, Chacarita, Italchacao (Venezuela), Olimpo, Lanús, Quilmes, Argentinos Juniors, Aldosivi,

Bolívar (Bolivia), Huracán de Madariaga, Unión de Del Viso y Bancario de Gualeguay. En 410 partidos disputados en su carrera, anotó 123 goles.

Pero, además de acumular goles en su cuenta personal, este colorido personaje del fútbol argentino también fue partícipe de inolvidables anécdotas a lo largo de su cambiante carrera como futbolista profesional.

-Resulta que el “Tweety”, durante su paso por Olimpo, era muy compinche con Cristian Castillo, su acompañante en la delantera. Entre los dos se forjó una linda amistad y ambos delanteros pasaban un buen momento futbolístico. Todo muy lindo hasta que ocurrió un hecho, en un partido contra Racing, que resintió la relación: Castillo había anotado dos y, pensando vorazmente como asesino del área, quería hacer el tercero para llevarse la pelota en reconocimiento por el probable “hat-trick”. En una jugada, queda solo frente al arquero y, teniendo al lado a Carrario para darle el pase y concretar el 3 a 0, decidió amagar el pase y definir él mismo. La pelota fue atajada por el arquero y el “Tweety” le dijo de todo menos “lindo”. En el siguiente entrenamiento de fútbol formal, Carrario decidió “devolver la gentileza” a Castillo: ante un pedido de pase de este último, el primero no le pasó la pelota y además le recriminó la jugada del partido frente a la Academia. Acto seguido: los dos amigos trenzados en singular combate como dos niños y el técnico de Olimpo, Julio Falcioni, echándolos de la práctica. Después, como los buenos amigos, hicieron las paces y la relación siguió de buena manera en el resto de sus respectivos pasos por el club aurinegro de Bahía Blanca.

-Luego de un amistoso jugado en Tandil entre Argentinos y Quilmes, el por entonces delantero de Quilmes criticó al DT del club de La Paternal, Gregorio Pérez, diciendo que por culpa del uruguayo se había tenido que ir de ese club, en el que había jugado con anterioridad. Al día siguiente, lejos de “quedarse en el molde”, Pérez lo fue a buscar a Carrario al hotel donde este último concentraba y, luego de un intercambio de palabras, los dos fueron a una plaza frente al hotel y cruzaron varios golpes de puño. Al ver esto, integrantes de los planteles de Quilmes y Argentinos separaron a los púgiles y dieron fin al papelón, que dejó como saldo a Gregorio Pérez con la nariz ensangrentada y a Carrario fuera de sí. Una vergüenza.

-También le tocó participar en una divertida anécdota de Oscar “Cabezón” Ruggeri, en la que también estuvo implicado el siempre ingenioso “Negro Marchetta”. Acá la anécdota:

-Para escuchar más anécdotas y vivencias del “Tweety”, mirá este programa de Arroban en el que fue invitado:

https://www.fwtv.tv/arroban/videos/silvio-tweety-carrario-entrevistado-por-diego-ripoll-arroban-97

Así como estos dos exponentes (tal vez los máximos en el “rubro”), también existen otros que militaron en diversos clubes del fútbol argentino, pero se hizo hincapié en estos dos personajes que dejaron una huella en nuestro país a base de goles y de carismas particulares

 

 

 

 

 

 

Texto: Andrés Ñañez